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Posts Tagged ‘política lingüística’

El 16 de febrero pasado el PSN celebró una jornada en el Baluarte bajo el título Euskera: presente y futuro. Aunque no tuve ocasión de asistir he leído con interés lo que la prensa recogió al día siguiente. Dicha lectura, condicionada por la trayectoria que el PSN lleva en relación a la política lingüística en Navarra, me produjo una sensación novedosa, el PSN abría sus puertas a una realidad existente en la sociedad navarra y que hasta ahora se estaba negando a dar cabida en su casa, esto es, ha escuchado la voz de personas vascohablantes navarras. Que esto no quede en flor de un día es algo que el tiempo mostrará.

De todas maneras quiero hacer referencia a la interesante intervención de Lourdes Auzmendi, viceconsejera de Política Lingüística del Gobierno Vasco, que la radio navarra en euskera Euskalerria Irratia tuvo a bien reproducir en su totalidad. Sí, efectivamente, esa radio tan necesaria para los vascohablantes que el Gobierno de Navarra, sustentado por el PSN, sigue queriendo que sea ilegal y castigada sin acceso a recursos económicos públicos, que otros medios de comunicación tan generosamente reciben.

De su exposición quiero destacar tres ideas de las que presentó:

–         En el intento de establecer relaciones institucionales entre el Gobierno Vasco y el Gobierno de Navarra se han encontrado con un muro, no ha sido posible, a pesar de que los dos gobiernos son constitucionalistas. Como ejemplo puso los acuerdos alcanzados en el País Vasco francés destacando que el Gobierno de Francia, con toda la fama de jacobinismo que se le quiera atribuir, tiene una actitud más abierta que el Gobierno de Navarra.

–         En el deseo de querer todo existe el riesgo de quedarse sin nada (oro nahi, oro gal). Las posiciones extremas del Gobierno, que ha vaciado de contenido la Ley del Vascuence, y de quienes piden que el euskera sea oficial en toda la Comunidad Foral no dan lugar a afrontar la cuestión lingüística en Navarra con sosiego y normalidad.

–         La Ley del Vascuence puede ser el lugar de encuentro de la mayoría de la sociedad para avanzar en la solución de la cuestión del euskera, cambiando aquello que desde el acuerdo deba cambiarse, pero manteniendo su estructura central.

Esas ideas, como he dicho, interesantes y muy a tener en cuenta me llevan a las siguientes reflexiones:

–         Como navarro bilingüe me sumo a la idea de actitudes abiertas y búsqueda de puntos de encuentro. Aunque el día a día muestra a un PSN sordo, no podemos renunciar nunca a buscar acuerdos y colaborar para que el euskera sea visto por todos, vascohablantes y castellanohablantes, como lo que es: una lengua que sirve para comunicarse y que aporta a la Comunidad Foral una singularidad cultural que la enriquece.

–         Eso no convierte en razonable que la oficialidad del euskera sea equiparable a la política lingüística que aplica el Gobierno de Navarra y que tan generosamente sustenta el PSN. La oficialidad no supone ninguna obligación ni exclusión para los ciudadanos que no hablan euskera. No implica lo que el portavoz de UPN, García Adanero, tuvo la osadía de verbalizar: que los castellanohablantes puedan ser expulsados de Navarra. Siguiendo ese hilo argumental se podría decir que con la oficialidad única del castellano lo que UPN hace es expulsar de Navarra a los vascohablantes. Reconocer el derecho a dirigirse a la Administración en euskera y a ser atendido en esa lengua no conlleva ninguna imposición al castellanohablante.

–         Comparto que algunos colectivos que trabajan en defensa del euskera hacen planteamientos que no son asumibles por los castellanohablantes. Tan ciudadano de Navarra es el castellanohablante como el vascohablante. Es la persona la que es sujeto de derechos y no las lenguas. Y desde esa premisa y tomando como referente la realidad sociolingüística de Navarra es desde donde se debe construir la convivencia ciudadana, y como parte de ello la lingüística. Muchos mensajes de organismos del euskera, de partidos políticos abertzales (y no digamos ya de descerebradas organizaciones terroristas) hablan de reeuskaldunizar Euskal Herria, de una tierra euskaldun, de españoles opresores. Unen la normalización lingüística a proyectos políticos concretos. Argumentan que sin un estado propio no es posible la normalización del euskera. Todas esas argumentaciones ponen alerta y a la defensiva a muchos castellanohablantes, ya que todo lo que avance en esa línea huele a imposición.

–         Algo mejor nos iría a todos si se realizara una política lingüística respetando la voluntad de las personas. Pero claro, por mal que planteen las cosas las personas defensoras del euskera de lo que no se les puede acusar es de imposición ya que las directrices de la política lingüística las ponen los gobiernos y en Navarra desde que yo tengo uso de razón gobierna UPN. Y tal y como la propia viceconsejera del Gobierno Vasco reconoció en su intervención, son un auténtico muro.

–         Al hilo de esta actitud de imposición tan asfixiante de UPN: estoy convencido que una política lingüística más abierta y no excluyente acabaría con muchas de esas actitudes que surgen desde el mundo del euskera. ¿es la Ley del Euskera el lugar de encuentro, o de partida, de todo ello? Probemos. Pero que luego no nos venga alguien diciendo que por ellos lo harían, pero que sería abrir las puertas a la integración de Navarra en Euskadi. Las reivindicaciones políticas tienen su vía de discusión ante la sociedad y el derecho a usar las dos lenguas de Navarra en la vida pública y privada no debe, en ningún caso, estar unida a ningún proyecto político, porque las lenguas pertenecen a los hablantes.

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