Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Elecciones navarras’

Tras cerrarse el pasado día 21 el proceso de reuniones y asambleas postelectorales del grupo de Independientes de Nafarroa Bai, se ha convocado como conclusión de ese debate una asamblea para la constitución de una asociación con la que canalizar las energías de todas aquellas personas que desde la independencia de los partidos deseen trabajar en la difusión y materialización de los ideales y sentimientos de izquierda y progresistas, abertzales y vasquistas, con la perspectiva de continuar en la construcción de un proyecto plural e integrador como mejor instrumento para lograr el cambio político.

Se celebrará el jueves 1 de septiembre en lugar por determinar. Se ha elegido esa fecha, quizás demasiado temprana para alcanzar el nivel ideal de asistencia, por la urgencia derivada de la situación política, en la que se hace más necesaria que nunca la consolidación del espacio de un vasquismo progresista pragmático y su respetuosa diferenciación respecto a otras propuestas de bloque identitario, proyectos de mucho empuje en la coyuntura actual, pero de dudosa utilidad para la transformación de la vida política e institucional de Navarra. El nombre que se propone para la asociación -Zabaltzen- evoca precisamente ese espíritu integrador, abierto a todas las sensibilidades progresistas, no todas necesariamente abertzales.

La propuesta de estatutos que se presentará a la asamblea, fruto de un elaborado debate, prevee la existencia de los zabalgunes como frentes básicos de trabajo; y como órganos de gobierno, la de una Comisión Ejecutiva, compuesta de 7 miembros (Presidencia, Coordinador/a, Secretaría, Tesorería y 3 vocales); y de un Consejo de Dirección, que tendría 15 miembros, como órgano consultivo y deliberativo de amplia representación, destinado a proponer las líneas estratégica de la asociación. Por encima estaría la Asamblea General, que elegiría a los componentes de ambos órganos.

La decidida vocación de intervención en la vida política con que nace la asociación se refleja en la Disposición Adicional 2ª del proyecto de estatutos, que prevee que “la Asamblea General podrá acordar en su momento, si las circunstancias así lo aconsejaran, promover un sujeto político capaz de concurrir a los procesos electorales que puedan convocarse”.
(Texto tomado de http://indpnabai.blogspot.com/).

Read Full Post »

La actualidad política está centrada en estos últimos días en la decisión que pueda adoptar el PSN de cara a la conformación del próximo Gobierno de Navarra. Es normal que así sea, ya que de ello dependerá quiénes entrarán en el Gobierno y quiénes dirigirán la política navarra. Sin embargo, a pesar de ello, me da la sensación de que las cosas no van a cambiar tanto, ¿no?

Hay otro aspecto que, ante el deshojar de la margarita del PSN, está pasando más desapercibido y que a mí, sinceramente, me preocupa más. El problema no es otro que saber qué va a pasar con NaBai de cara al 2012 y de cara al futuro. Comentaba en un post anterior cómo los resultados de las elecciones permitían hacer una lectura más en negativo, sobre todo por la pérdida de votos de cara al Parlamento de Navarra, y otra más en positivo: el hecho de que NaBai hubiera resistido contra viento y marea y se hubiera mostrado como la fuerza nacionalista mayoritaria en Navarra y con unos resultados excepcionales en Pamplona.

La reconstrucción del espacio nacionalista en Navarra se presenta como una cuestión importante en los próximos años. Tras varios años de ilegalización, la Izquierda Abertzale Oficial no había podido concurrir a unas elecciones. Ahora sí lo ha hecho y ya saben cuál ha sido la respuesta de la población. También la sabemos los demás y es a partir de esa situación desde donde debemos comenzar a trabajar.

La irrupción de Bildu en el Parlamento hace que las cosas no sean como hace 4 años. Para Bildu se abre una prueba importante a partir de este momento y será a partir del arranque del trabajo en el Parlamento de Navarra cuando veamos a qué van a jugar. Hay algo que habrá que tener en cuenta y es que dentro de la coalición hay maneras muy diferentes de entender las cosas y la propia vida. Algunas de las declaraciones que hemos podido oír en las últimas semanas apuntan hacia un escenario difícil de gestionar por parte de Bildu, salvo que un golpe sobre la mesa de alguno de los comisarios políticos haga callar a los hasta ahora primeras espadas de EA. No sé qué cara habrán puesto los militantes de Batasuna más puros al oír hablar sobre la postura de Bildu respecto al Tren de Alta Velocidad, pero me lo puedo imaginar. Tal vez alguno haya sentido un poco de vergüenza después de lo que han estado diciendo al respecto de la postura de otras personas sobre este tema.

Bildu tendrá que resolver sus contradicciones internas y tendrá que definir cuál es el camino que quiere seguir y la manera de hacer política por la que vaya a optar. Desde NaBai no deberíamos perder tiempo ni esperar a ver qué pasa. Deberíamos aprender de lo que ha ocurrido en la CAV y leer correctamente el mensaje de la ciudadanía navarra y la peculiaridad de los resultados electorales en Navarra.

Hubo un tiempo en que un partido político pudo haber construido una manera diferente de hacer política, una manera distinta incluso de hacer un partido político. Así lo creí durante un tiempo, pero eso pasó. Cada cosa tiene su momento y su lugar y hay ocasiones en que surgen segundas oportunidades y otras no. Ahora mismo, existe una segunda oportunidad, pero la fórmula no pasa por seguir siendo un partido a la vieja usanza, ni por reconstruir viejas fórmulas que ya hace 10 años se abandonaron. Las cosas no han cambiado tanto como para pensar que esa vía vaya a conducir a nadie a buen puerto, salvo a los de siempre y, por mucho que algunos se empeñen, el futuro nunca está en el pasado. La segunda oportunidad pasa por una NaBai de verdad, la que la ciudadanía quiso construir, pero no pudo ser. Esa oportunidad sigue existiendo si hay voluntad para intentarlo.

Read Full Post »

La fecha de las próximas elecciones locales y forales se va acercando y la Izquierda Abertzale Oficial sigue tensando la cuerda de “posibles” acuerdos en Navarra de cara a dichos comicios. La Izquierda Abertzale Oficial tiene claro desde el principio que no estará en NaBai en mayo de 2011. Y lo tiene claro no porque Aralar ni otra fuerza política se lo impida, sino porque son ellos los que no quieren estar en NaBai. Es más, ni quieren si saben estar en una coalición, acostumbrados como están a imponer su opinión y a no escuchar a los demás. Sin embargo, hacen gestos de cara a la galería con la intención de engañar a algún incauto que siga confiando en que lo que dicen pueda ser alguna vez verdad. Es la parte de escenificación que tiene la política y en la que la IAO se desenvuelve tan bien porque tiene la gran ventaja de que su mensaje es muy simple (siempre lo ha sido).

La Izquierda Abertzale Oficial trata de cohesionar y movilizar a su gente, manteniendo a la espera a aquellos que, desde otras opciones políticas, los miran con buenos ojos. Y por el camino se dedica a repartir estopa a los mismos con los que supuestamente quiere llegar a acuerdos (qué no habrá dicho la IAO no ya del PNV, sino de Aralar o de EA). Ellos son los que han visto la luz de la VERDAD y a los demás nos ha tocado el papel de darles la razón y seguirles. Cuando esto no ocurre ponen cara de no haber roto un plato en la vida, hacen pucheros y se quejan de actitudes partidistas, rupturismos, colaboracionismos, reformismos, regionalismos o lo que sea necesario. Ellos, verdaderos adalides de los ideales patrios más puros, ellos que nunca reconocerán haberse equivocado en nada, a pesar del maltrato recibido por parte de todos, seguirán trabajando por el bien de Navarra, un bien que ya se acerca por el simple hecho de que ellos han decidido que así sea.

Sinceramente, me alegré de que desde Aralar se respondiera con claridad a la Izquierda Abertzale Oficial. El NO a Batasuna no es algo que a NaBai le vaya a hacer daño alguno. En Navarra la alternativa abertzale y de izquierdas es claramente NaBai. Espero que la IAO pueda presentarse a las elecciones y medir sus fuerzas. En lo que no confío es en que la IAO acepte que los navarros y navarras la pongan en su lugar y le digan lo que es y lo que representa, cuál es su fuerza y cuál su voz. Hasta ahora la IAO nunca ha aceptado que representa a quienes le dan su voto y siempre ha actuado como si hablara en nombre de todos. El problema es nuestro por no darnos cuenta de SU VERDAD.

En este caso ocurre algo similar. Son incapaces de hacer autocrítica y aceptar que lo que han hecho hasta ahora no es suficiente como para participar en el juego. Su distanciamiento de ETA y de la violencia sigue siendo una promesa, pero nada más. No existe garantía alguna de que no vayan a volver a faltar a su palabra, pero, como siempre, se dedican a culpar a los demás y exigen explicaciones a Aralar de una supuesta actitud rupturista.

La pelota sigue estando en el tejado de EA. Es evidente la presión que se está ejerciendo desde la CAV, pero no lo es menos que los simpatizantes y posibles votantes de EA se decantarían por NaBai aunque la dirección de EA se decidiera por ir con Batasuna. Hoy en la prensa veíamos cómo Maiorga Ramírez utilizaba términos muy parecidos a los empleados por la IAO en su nota del día 5. Esperemos que esto también sea esa parte de la política que decía que no es sino escenificación. Esperemos que EA no esté simplemente representando el guión escrito por Batasuna.

Read Full Post »

Al hilo de lo que Txikitxu y Argututz han escrito estos días pasado, quería añadir una idea que creo que puede ser interesante al respecto del presente y el futuro de NaBai. Cuando surgió Nafarroa Bai hubo personas, líderes de partidos políticos, que sintieron cierto vértigo ante la idea de crear finalmente la tantas veces soñada coalición de partidos. Vértigo ante lo que podía convertirse en un movimiento en el que los partidos políticos se vieran arrastrados por una fuerza que los anulara en cierta medida o que, al menos, los relegara a un segundo plano.

Esto es exactamente lo que ocurrió en las elecciones de 2007. Un total de 77.893 votos, frente a los 57.659 conseguidos por Aralar, EA-PNV y Batzarre por separado en 2003 daban un fuerte respaldo a NaBai. En Navarra, de 8 parlamentarios se pasaba a 12; de 4ª, 6ª y 7ª fuerzas se pasaba a ser la segunda. En Pamplona, de 4 concejales se pasaba a 8; y de 4ª y 5ª fuerzas, se pasaba a ser la 2ª. Y podríamos seguir con un largo etcétera de ejemplos.

El éxito de NaBai es, por tanto, indiscutible y aunque parezca que son datos conocidos, creo importante volver a recordarlos. La inmensa mayoría de quienes votamos NaBai en 2007 seguimos creyendo que la mejor de las opciones para 2011 es NaBai. Es más, vistos los sondeos, hay quien en 2007 no votó a NaBai y sí lo hará el año que viene si se le da la oportunidad. Nafarroa Bai responde, por tanto, a una demanda social y política de primer orden y cuenta con un respaldo que ilusiona a quienes queremos cambiar Navarra y asusta a quienes se sienten muy cómodos en el status actual. Sin embargo, frente a toda lógica, son los propios partidos políticos de la coalición (los que deberían estar más interesados en impulsar NaBai) los que están poniendo más pegas.

Ante esta situación las preguntas que creo que nos podemos hacer y que ayudarán a entender el porqué de las dificultades internas a la hora de mantener y reforzar NaBai son: ¿a quién representan los partidos políticos? y ¿ante quién deben rendir cuentas? Si la respuesta fuese, ante sus votantes y ante lo que estos desean, el 80% (si no más) de los hipotéticos problemas a la hora de consolidar NaBai quedarían inmediatamente resueltos, ya que está claro que ese deseo es seguir adelante, crecer y forzar el cambio en Navarra desde las posiciones defendidas por NaBai en 2007. El problema estriba en que los partidos políticos no responden ante sus votantes, sino ante sus pocos cientos de militantes o, incluso, ante sus dirigentes y liberados, quienes transmiten después la información (la que consideran oportuno transmitir) a sus militantes.

Está claro que NaBai da miedo a algunas estructuras de partido porque es un movimiento que escapa al control del aparato y ante esa situación parece haber quien prefiere volver a presentarse a unas elecciones siendo un partido político sin ninguna posibilidad de llegar al Gobierno ni de influir realmente en él, pero manteniendo su espacio ordenado y controlado. Se argumentan diferencias en aspectos ideológicos irrenunciables, pero que luego no lo son tanto en la vida diaria y real de cada cual; o simplemente se acusa al vecino de hacer algo indebido, en lugar de centrarse en lo que nos une, que es lo que los votantes de NaBai ven como realmente importante.

Sería realmente descorazonador ver cómo la oportunidad por tantos ansiada de que Navarra sea un lugar donde también los que nos sentimos vascos podamos vivir dignamente (sin que las políticas de nuestro Gobierno se diseñen en contra nuestra) pasa ante nosotros y fracasa por la incapacidad de unos pocos. Poco importará de quién sea la culpa de que NaBai no se presente a las elecciones de 2011. Si eso llega a ocurrir no creo que seamos pocos los votantes de NaBai que nos quedemos en casa.

Read Full Post »

Transcurridos casi seis años desde la irrupción de Uxue Barkos en el Parlamento español, y algo menos de tres desde el tremendo éxito electoral que para NaBai supusieron las elecciones forales y municipales de 2007, me gustaría hacer unas reflexiones sobre varios de los acontecimientos que más me han llamado la atención y la evolución que se está dando.

La principal característica y el valor fundamental de Nafarroa Bai no es, en mi opinión, el hecho de que cuatro partidos diferentes y un buen número de personas independientes se unieran en la búsqueda de un proyecto común, mostrando a una sociedad tan fragmentada como la navarra que el acuerdo entre diferentes es posible y deseable (y siendo posteriormente recompensada por ésta). Tampoco su apuesta por esa “poliétika” o forma diferente de hacer política (que no debe quedar sólamente en bonita parte de la campaña electoral). Todo ello contribuyó, y en gran medida, a que los resultados de Nafarroa Bai fueran espectaculares, aupándole hasta la segunda posición del mapa político navarro, algo impensable hace no tanto. Sin embargo, creo que lo que otorgó desde su origen un impulso especial a NaBai fue la ilusión que fue capaz de suscitar en amplios sectores de la sociedad navarra. Estos sectores, entre los que me incluyo, veían con una mezcla de rabia y resignación la hegemonía casi indiscutible de UPN y sus políticas sectarias, retrógadas y anti-vasquistas, y la llegada de NaBai fue sin duda elemento fundamental para el ansiado cambio. Y la mayoría de votantes no estábamos precisamente pensando en “polos soberanistas” que nos acercaran a la ansiada independencia. Para hacer una maratón hay que empezar por correr veinte minutos, y en Navarra de momento ni hemos comprado las playeras…

Tras el fiasco que supuso el “agostazo” perpetrado por José Blanco y sus “compinches” Roberto Jiménez, Samuel Caro y demás estómagos agradecidos (no conviene olvidar a l@s miembr@s del PSN que, no estando de acuerdo con tal decisión, prefirieron callar y seguir bien resguardad@s desde la comodidad de la poltrona…), los sectores más volcados con el cambio político no tuvimos más remedio que guardarnos para otra vez nuestra ilusión y nuestras ganas. Más todavía al comprobar en verano de 2009 que esa decisión tiene visos de continuidad, al romper el PSN oficialmente con NaBai en los pocos ayuntamientos donde todavía había buenas relaciones, tras fiascos como el de Barañain. ¿La razón? Una supuesta ambigüedad en la crítica a la violencia de ETA (argumento que ni ellos mismos creen), el rechazo a apoyar incondicionalmente a las FSE (por cierto, ¿dónde está Ion Anza?), y episodios de tanta trascendencia como el del kiliki beltza de Berriozar. Las excusas no son las mejores, pero viendo el nivel de los implicados no sé hasta qué punto se puede pedir mucho más… Eso sí, el denominador común está claro: la violencia de ETA, que sigue proporcionando excusas inmejorables para los nacionalistas españoles. Preclaras mentes las de nuestros gloriosos gudaris; con estrategas así pronto no habrá ni patria que salvar.

Y, sin embargo, estamos obligados a darle la vuelta a la situación. Los navarros y navarras no somos culpables de que cuatro vividores sin ética ni ideales sean los encargados de manejar los hilos de un partido con tanta historia e importancia social en nuestra comunidad, en procesos más que controlados desde la dirección de Madrid. Sinceramente, no creo que las bases que votan al PSN -y cuyo voto es a pesar de todo mucho menos volátil de lo que podamos pensar- prefieran sentar en el poder a la “cuadrilla” de retrógrados que ahora mismo lo hacen, antes que compartir gobierno con fuerzas muy cercanas en lo ideológico a esas bases. Para ello, debemos ignorar los eternos y tramposos pseudo-debates que desde la derecha y sus medios de comunicación se plantean una y otra vez, como el identitario o los arriba mencionados que sirvieron de excusa para la ruptura oficial por parte del PSN, y tratar de llevar la iniciativa, poniendo encima de la mesa nuestras propuestas progresistas, compartidas mayoritariamente por sus bases, y ponerles frente al espejo de sus propias contradicciones. De este modo, creo que es posible frenar el creciente desapego hacia la política y los políticos que siente la sociedad, y que en mi opinión viene provocado por la cada vez mayor distancia existente entre sus problemas reales y nuestro discurso público. Los sectores progresistas queremos que se discuta de temas que la derecha suele pasar de refilón, como la política económica de hormigón y cemento que se contrapone a nuestros ideales ecologistas y de desarrollo sostenible; o la sistemática aprobación de EREs que casi nunca son inspeccionados, y muchos de los cuales son fraudulentos; pasando por el aborto, la educación, euskera, nefasta política de atención social-empresarial a l@s más necesitad@s… Y no digo que NaBai no proponga sus propias recetas y no proteste contra las medidas de la derecha ultraliberal, pero pienso que entramos con demasiada frecuencia en el terreno de juego enfangado que nos ofrecen…

Siendo doce parlamentari@s sobre cincuenta no se pueden hacer milagros, y menos con la actitud que mantiene el PSN, pero es intolerable la imagen de división y lucha de poder que se da día tras día. En esta legislatura, UPN ha expulsado del Gobierno a CDN (que está desesperadamente tratando de sobrevivir políticamente a costa de aliarse con quien haga falta), y se ha separado del PP, partido cuyas luchas internas por el poder nos dejan boquiabiertos todos los días (ayer mismo un micrófono abierto traicionó a Esperanza Aguirre mientras llamaba “hijo de puta” a su compañero de partido Gallardón). El PSN cada vez está más alejado de sus bases progresistas y la izquierda abertzale está envuelta en un proceso de “reflexión interna” que les llevará a reinventar la rueda una vez más, acercarse un poquito más a los mismos postulados que llevan rechazando desde que se creó Aralar, y decirnos a los demás cuáles son nuestros fallos y cómo tenemos que actuar. Sin embargo, en todo este maremágnum de convulsiones internas en los partidos, al espectador medio la impresión que le queda es que NaBai es el partido del caos interno, donde todos andan a la gresca. Y no todo es culpa del Diario de Navarra, sinceramente hecho en falta bastante más cintura política en más de un portavoz, al que hace falta bien poco para encender y conseguir un titular…

Si queremos recuperar esa ilusión, no será suficiente pero sí necesario cuidar la comunicación exterior de las disputas internas y hacer hincapié en propuestas de izquierdas y cercanas a la ciudadanía, para dejar claro que es posible y necesario un cambio real. No podemos caer en aquello que más rechazamos de nuestros oponentes políticos, y funcionar a base de eslogans y bonitos mensajes. Dejemos eso para Patxi López y Barcina, e impulsemos la esperada poliétika.

Read Full Post »

Aunque este artículo está escrito desde el convencimiento de que es muy probable que suceda lo que se expone, vaya por delante que mi capacidad de análisis de la actualidad política es muy personal y que con frecuencia suelo errar en mis vaticinios. Pero considero que no debo dejar de expresarlos tanto por vaciar un tifón de sensaciones que amenazan con arrastrar mi equilibrio como por considerar que le puede resultar de interés a alguien.
La política se está funcionarizando. No en el sentido estricto ya que los funcionarios lo son con carácter vitalicio y los políticos que acceden a cargos públicos someten la renovación de su contrato a un proceso electoral. Pero desde luego así lo percibo en el sentido más negativo que socialmente se atribuye a los funcionarios. Todos sabemos que el funcionario clásico es un ser repleto de derechos y con un nivel inconcreto de responsabilidades, las cuales además se diluyen en un entramado organizativo más cercano al mundo de los espíritus que a las necesidades de la ciudadanía. Vaya por delante que el funcionario no es el principal responsable de esta situación que se origina en unos responsables políticos que se sirven de la administración para defender sus intereses por encima de los intereses generales. Pero al hilo de una frase redonda que escuché hace poco en una película, “aunque no son culpables sí son responsables”.
Desde que en Navarra los parlamentarios se pueden acoger a la dedicación completa, aquello que inicialmente podía ser bueno se está convirtiendo en lo más odioso de la política, la creación de una clase política financiada por todos pero cada vez más alejada de las necesidades reales. Los debates parlamentarios son pobres y previsibles y todos los asuntos están atados de antemano no por los parlamentarios sino por las estructuras de los partidos. Evidentemente, ésta no es la única causa y que contribuye a esta situación la realidad política de Navarra en la que un gobierno de derechas sustentado por el PSN gobierna con la arrogancia de quien se siente seguro y por tanto ningunea tanto al Parlamento como al conjunto de la sociedad. Tampoco espero que los parlamentarios de esos partidos cambien su actitud por iniciativa propia, pero no quisiera que los que yo elegí cayeran en esa dinámica estrictamente institucional.
Y creo que no me equivoco si uno de los elementos que más se valoró por muchas personas a la hora de votar a Nabai en las últimas elecciones fue precisamente esa voluntad de cambio y de suponer una bocanada de aire fresco en unas instituciones cada vez más escleróticas. Pero la situación después de casi tres años de oposición está tomando unos tintes preocupantes. Percibo que ese proyecto ilusionante que fue Nabai en 2007 y que mucha gente sigue demandando a día de hoy se está quedando en agua de borrajas. Todos sabíamos que era complicado gestionar cuatro partidos políticos y un colectivo de independientes, pero algunos confiábamos en la capacidad de algunos líderes de empujar hacia delante y que las diferencias y personalismos, aunque inevitables, pasarían a un segundo plano.
¿Es esa la situación a día de hoy? No lo parece. Parece que cada uno va por su lado y en sus apariciones en los medios parece que es más importante su matiz particular que la visión de conjunto. La voz de los mediocres se está extendiendo cada día más. Y que nadie me interprete mal: no defiendo un gobierno de notables. Toda la ciudadanía debe ser arte y parte de la política y por tanto todo el mundo tiene derecho a liderar partidos y ostentar cargos públicos independiente de su religión, color, sexo o capacidad intelectual, pero creo que se entiende lo que se pretende decir. Los partidos de izquierda cada día funcionan más como una estructura tradicional alejándose de la participación de personas y colectivos. Las ejecutivas de esos partidos no son un hervir de proyectos y de ideas que hacen que esos partidos se conviertan en viveros y motores de cambio. Más bien al contrario, parecen clubes de bien informados, y poco más, que ratifican la actividad de los dirigentes. Y ojo, no cuestiono que estas estructuras no se elijan democráticamente, pero creo que es hora de preguntarnos hacia dónde va la izquierda. Todos sabemos que una izquierda purista no suele conectar con la sociedad y se suele estructurar en lo que le diferencia del de partido de al lado (La vida de Brian refleja magistralmente esta situación) más que en la voluntad de sumar, lo que les convierte en algo marginal, no hay mas que fijarse en Batzarre. También sabemos que un pragmatismo excesivo es la base de partidos como el UPN o el PSN. Pero habrá algo intermedio, no?
Aunque los datos acabaran por demostrar lo contrario a día de hoy creo que la forma correcta de conseguir un cambio de gobernantes es mediante la estructuración de Nabai como una organización integradora, dinámica e ilusionante, alejada del partidismo y cercana a las demandas de la sociedad. Que además esté abierta a estructurar un cambio con el PSN, sí con ese partido tan triste, gris y poco fiable. Esa vía podría iniciar un movimiento que ponga en danza todo el clientelismo existente ahora. Evidentemente costaría poner en marcha ese cambio pero tan pronto como se consiguiera soltar amarras la gente impulsaría esa regeneración tan necesaria en esta Navarra tan acomodada y pagada de sí misma.
Basta ya de pensar en que cada uno por separado tiene la varita mágica y en intentar buscar soluciones cortoplacistas. Recuperemos la cordura que nos llevó a impulsar un proyecto que ha puesto en la foto a la Navarra que se quiere ocultar e ignorar. Que Dios te conserve todos los deditos, querido compañero, pero tú dirás de que te pueden servir si quieres comer sopa y resulta que el cazo sigue en la mano de los caciques de siempre. Algo tendremos que hacer al margen de registros de marcas, querer ser cabeza de ratón o intentar polos soberanistas sin desvinculación de la violencia terrorista. Así que ni plan A ni plan B, lo que hace falta es COMPROMISO y GENEROSIDAD

Read Full Post »

20091109_NavarrometroDebo reconocer que en esta ocasión el Navarrómetro me dejó un tanto indiferente. No sentí ni frío ni calor ante unos números, en cuanto a la composición del Parlamento, que mantienen a grandes rasgos la foto actual. A veces esperamos que una encuesta o unas elecciones den un vuelco a la realidad, pero ésta se resiste y no se deja así como así.

Pensé en esperar a ver cómo valoraba los resultados cada cual. Tal y como ocurre después de una jornada electoral también en el Navarrómetro todos, o casi todos, salían, en su opinión, bien parados.

UPN, en una de esas salidas facilonas a las que nos tiene acostumbrados, afirmó que lo que realmente importaba era que ellos seguían siendo la primera fuerza en Navarra. No sé, tal vez es que lo habían llegado a dudar en algún momento después de ver el éxito cosechado por el PP en las elecciones europeas.

Algún líder de NaBai afirmó sentirse “ilusionado” con los resultados, ya que sólo ellos conseguían subir en número de representantes, aparte del PP, claro está. Los datos del Navarrómetro no hacían sino confirmar que la fórmula de NaBai funcionaba.

En cuanto al PSN, uno de los que en mi opinión salían peor parados en la foto, aseguraba que el Navarrómetro arrojaba “datos positivos y grandes expectativas” como fuerza política “en crecimiento”. A pesar de ello, seguía como tercera fuerza política en Navarra, demostrando que su política de acercamiento y seguidismo de UPN no le lleva a luchar con los regionalistas por ser la primera fuerza de Navarra. El proyecto de lograr la alternancia con UPN en 2011 al mejor estilo del bipartidismo liberal del siglo XIX se venía abajo, reservándoles para el futuro el papel de segundón.

CDN, partido que veía como se confirmaban sus peores expectativas, reconocía que aunque no fuese más que una encuesta más, lo cierto era que no arrojaba “buenos resultados”. La formación iba a “hacer una reflexión sobre la situación que se abre a partir del Navarrómetro” con la intención de “seguir trabajando por una opción centrista, moderada y defensora de Navarra”.

IUN dijo estar “moderadamente satisfecha” por mantener los resultados de 2007, tal vez porque confiaban en que tras más de dos años y medio desde los últimos comicios ya se hubiera olvidado que fueron unos muy malos datos electorales, tras perder la mitad de los apoyos logrados en 2003.

En cuanto al PP, tal vez fuese el partido que lo tenía más fácil, ya que sólo podía subir, al no tener presencia en el Parlamento navarro. En declaraciones de sus líderes, tras resaltar ese hecho, consideraban que los 5 parlamentarios que les adjudicaba el Navarrómetro eran “un buen resultado” que les reafirmaba “en la creencia de que tenemos un importante apoyo dentro de la sociedad navarra”. Crecidos como están, creían que los 5 parlamentarios eran el “suelo” a partir del que crecer.

Reacciones, en general, esperables y poco originales donde cada cual afirma ver lo que quiere que los que les escuchamos creamos que creen.

Hoy lunes un medio digital claramente alineado con la derecha navarra (navarraconfidencial.com) publica su valoración y análisis de lo que según ellos se desprende del Navarrómetro. Curiosamente (o no) ha sido el primer texto que me ha provocado una sonrisa. La razón no es otra que ver cómo un medio como este se dedica a destacar en el primer párrafo de su análisis “el absoluto ‘bluff’ del posible castigo electoral al PSN (o premio para Nabai) a consecuencia del denominado ‘agostazo’. Nabai crece apenas un 0,2% en intención de voto y el PSN no sólo no es castigado, sino que es levemente premiado al crecer incluso por encima de la coalición nacionalista (un 0.7%)”.

Cuando el vocero del rival se dedica a decirte que estás haciendo las cosas bien es cuando más motivos hay para pensar que las estás haciendo realmente mal.

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: