Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Aralar’

Logo Geroa Bai[por Itziar Gómez, Mikel Haranburu, Mikel Arbeloa, Isabel Aramburu, Josean Villanueva y Mikel Arregui, militantes y ex-militantes de Aralar, en Diario de Noticias de Navarra, 10 de noviembre de 2011]

QUIENES firmamos este escrito, militantes y exmilitantes de Aralar, queremos hacer públicas las razones que nos han llevado a apoyar abiertamente a GeroaBai.

Empecemos por expresar nuestra alegría por el cese de la actividad armada de ETA, que confirma unos pasos de gigante hacia un nuevo escenario político vasco. Saludamos y apoyamos esos pasos hacia la paz y la normalización con sincera simpatía y ánimo, desde el convencimiento de que serán beneficiosos para el conjunto de Euskal Herria.

Toca ahora acometer la reconstrucción de la convivencia, que necesariamente debe basarse en la memoria y en una nueva cultura que se aleje de una concepción de la política como continuación de la guerra.

Por eso, apoyar esos pasos hacia la paz y la normalización es una cosa, y otra, muy distinta, suscribir una estrategia política o apoyar las propuestas electorales que la sustentan que, a nuestro juicio, son un error.

Retirar la caballería pero sostener la misma estrategia del pasado es un indicativo de que apenas estamos ante el comienzo de un cambio inconcluso. Un cambio que necesitará aún de tiempo y pasos para su maduración y para el desaprendizaje de una cultura política, de una visión del país y de una estrategia que piden a gritos una renovación urgente.

En cualquier caso, se abre un nuevo escenario para la exploración de posibilidades de colaboración con la izquierda abertzale oficial. Y en esa exploración hay dos criterios de mínimos, dos aportaciones en positivo que Aralar debería haber defendido. Dos líneas rojas que, en nuestra opinión, no se deberían haber traspasado.

La primera, no dar pasos atrás ni alimentar los errores recurrentes de la izquierda abertzale del pasado, y que hoy se insiste en reeditar.

No se debería haber retrocedido en el reconocimiento de Navarra como ámbito de decisión, esto es, el reconocimiento de Navarra como sujeto y no como objeto en el complicado ajedrez vasco. Porque Navarra no es una pieza más con algunas especificidades. Es todo un tablero de juego con una relación de fuerzas, unas mayorías sociológicas y un tempo propios y diferenciados. Navarra no se juega en otro tablero que no sea la propia Navarra.

Un escenario en el que la clave para avanzar no se deriva de una acumulación de fuerzas independentistas, sino de la activación y puesta en valor de una mayoría social de progreso para el cambio.

Una mayoría social de progreso que es mucho más amplia que la unidad abertzale, mucho más operativa, decisoria y decisiva. Una mayoría social que existe y anhela el cambio, pero que lleva años fragmentada e incomunicada en compartimentos ideológicos estancos, huérfana, desactivada, distorsionada y cansada de ser utilizada por los aparatos políticos de unos y otros.

Galvanizar todo ese mosaico de progreso para impulsar el cambio en Navarra no será un suceso sino un proceso. No será un acontecimiento sino una evolución progresiva. Y exigirá tenacidad, constancia, paciencia y mucha mano izquierda: porque no es tiempo de cosechar, sino de sembrar y cultivar.

Por eso no entendemos el abandono de un acierto estratégico (activar una mayoría sociológica de progreso) a cambio de un sujeto electoral que establece una estrategia de frentes sin capacidad de mayor recorrido ni penetración.

La segunda línea roja que no se debería haber traspasado era el poner en riesgo los activos políticos y avances alcanzados en Navarra, especialmente NaBai.

Quienes se obcecan en ver a NaBai como un mero sujeto electoral, del que se puede prescindir a conveniencia y cambiar de caballo en plena carrera, olvidan que la característica fundamental de NaBai no ha sido el hecho de ser una coalición electoral de partidos, sino su apuesta por generar un espacio político de nuevo cuño, que busca ampliar constantemente sus límites iniciales.

Nafarroa Bai ha sido una máquina de descongelar relaciones que estaban petrificadas, de aprendizaje y colaboración entre diferentes, y de facilitar una adhesión social progresiva y plural. Un ejercicio de inteligencia política que dividió a la derecha, y que ha ayudado a reposicionar el abertzalismo, reconciliándolo con otros agentes progresistas de Navarra y dotándole de proyección, liderazgo, capacidad de cambio y recorrido a futuro.

Por eso es más admirable el empeño, la ilusión y el coraje que le ha puesto GeroaBai para tomar la antorcha de relevo del proyecto y defender el espacio político más innovador del panorama vasco. Apoyamos y colaboramos con la candidatura de GeroaBai y con su cabeza de lista Uxue Barkos. Una ciudadana incorporada a la política hace 8 años y que ha demostrada durante 2 legislaturas cómo se puede dar la cara todos los días defendiendo los intereses de Navarra en Madrid desde una perspectiva integradora. Y que ha situado siempre su escaño en el ala izquierda del Congreso, como un aliado y valor seguro para las políticas de progreso social.

Animamos a todos aquellos progresistas que creen que la pregunta clave no es de dónde vienes sino a dónde vamos a que se sumen, colaboren y voten GeroaBai.

Sí tenemos futuro. Con solidaridad, con coraje, con inteligencia.

Read Full Post »

Imagen del mitin de Amaiur. Algunas caras lo dicen todo.Es más que evidente que algo está pasando en Amaiur. La coalición no ha sido capaz de consensuar un programa electoral. Así de simple y así de grave. Ante esta situación Txentxo Jiménez ha tenido que salir a decir que no tienen programa porque no van a gobernar, de modo que les sirven unas simples bases. Igual resulta que tiene razón y que total, para ir a Madrid sólo cuando se hable del problema vasco, no necesitan programa.

Sin embargo, no es solo por esto, sino que son ya muchas las pistas que nos indican que en Amaiur hay marejada de fondo. Sabino Cuadra, cabeza de lista de Amaiur por Navarra, fue impuesto por la Izquierda Abertzale Oficial a pesar del veto de Aralar, un partido político al que Sabino ha dedicado flores y lindezas de todo tipo durante los últimos años. Basta repasar un poco de hemeroteka para encontrar artículos como “Diferencias insalvables”, dedicado por Cuadra a Aralar y publicitado a bombo y platillo por webs muy concretas, con el ánimo de hacer desde la Izquierda Abertzale Oficial todo el daño posible al partido liderado por Patxi Zabaleta.

Pero la última de las pistas habla por sí sola. Ayer, sábado, se celebraba a bombo y platillo un gran mitin de Amaiur en el Anaitasuna. Era la puesta de largo de la coalición, el gran mitin nacional, organizado y preparado para transmitir la imagen con la que se presentan a las elecciones. Hasta el último momento estaba previsto que Aritz Romeo (Aralar), segundo en la lista de Amaiur al Congreso por Navarra hablara. Jugaba en casa y se suponía que tenía un papel que desempeñar y algo que aportar al proyecto desde su partido. Sin embargo, no fue así y finalmente ni Aritz Romeo ni ningún otro candidato de Aralar al Congreso de los Diputados intervino. Todo estaba tan preparado que, a pesar de que Aritz no abrió la boca, en el discurso que le escribieron a Sabino Cuadra y que Amaiur ha colgado en su web (http://www.amaiur.info/?p=418&lang=es) podemos ver cómo el cabeza de lista por Navarra menciona unas palabras de Romeo:

AMAIUR une el presente de hoy a favor del derecho de autodeterminación con la Euskal Herria del siglo XXI levantada sobre nuevos cimientos: cimientos que, como ha dicho Aritz, están basados en la de justicia social; la igualdad, autonomía e independencia para las mujeres y respeto y hermanamiento con la Ama Lurra.

Esto es lo que tenía que haber leído Sabino Cuadra y era lo que Artiz Romeo tenía que haber dicho, pero el bueno de Aritz no habló, así que no pudo leer lo que le habían preparado.

La impresión que da es que Batasuna no está esperando ni tan siquiera al 21 de noviembre para acabar con Aralar. La única duda es saber si lo hace porque las ganas de venganza y de hacer sangre son más fuertes que la prudencia de quien valora el momento en el que lanzarse sobre la yugular expuesta de su enemigo o si todo es un movimiento calculado y pensado sobre la creencia de que lo que aporta Aralar a Amaiur es igual a 0.

Hemos sabido, al mismo tiempo, que parlamentarios de Aralar como Aintzane Ezenarro (el gran valor de Aralar en la CAV y muy valorada por la sociedad vasca en general), Mikel Basabe y Oxel Erostarbe no harán campaña por Amaiur. Hay otros que tampoco la están haciendo.

Read Full Post »

trazo fino

Resulta que Aralar reprocha a Geroa Bai que Uxue Barkos pueda formar parte de la candidatura al Congreso de los Diputados el 20-N porque sería incompatible con la concejalía de Pamplona y va y el candidato de Aralar en la candidatura de Amaiur es Aritz Romeo, concejal del Ayuntamiento de Pamplona.
Y aprovechando la ocasión:
– Sería bueno saber cuántos sapos se han tenido que tragar en la ejecutiva de Aralar y cuántos van a hacer tragar a los simpatizantes y militantes de Aralar que opten por votar a la candidatura de Amaiur encabezada por Sabino Cuadra. Eso es, esa persona que en su opinión publicada tanta leña ha repartido a Aralar: vendido a la estrategia española de Rubalcaba.
– Los vergonzosos insultos de la señora Murillo en el juicio a los presuntos asesinos de José Javier Múgica han permitido que otras actitudes igual de vergonzosas hayan quedado en segundo plano. Quienes hayan escuchado la explicación que Maiorga Ramirez, portavoz de Bildu, balbuceó al hilo de la actitud de los acusados (eso son cosas del pasado llegó a decir) pueden tener dos motivos de preocupación. El primero cómo personas que han tenido claro el necesario fin de ETA pueden llegar a no salirse del guión para no molestar a sus nuevos socios (porque no es que se le viera muy convencido de lo que decía) y el segundo que por mucha buena fe que se ponga para que la IAO aterrice, la acción política de esa IAO seguirá secuestrada mientras ETA exista. Y ya lo dijo Otegi, es inmaduro pedir que ETA desaparezca.

Read Full Post »

Presentación de Geroa Bai

Uxue Barkos en el acto de presentación de Geroa Bai

[por Álvaro Baraibar, miembro de Zabaltzen, publicado en Diario de Noticias, 9 de octubre de 2011]

 

Desde hace unos años ha habido una importante discusión acerca de qué era o qué representaba NaBai. Las voces que se han dejado oír sobre esta cuestión han sido muchas, pero en realidad se podrían resumir en dos líneas de argumentación diferentes.

La primera afirmaba que NaBai no era sino una unión temporal de partidos políticos. Según ellos, NaBai era la suma de los partidos políticos que la integraban y perduraría en la medida en que a esos partidos les interesara. Se trataba de una apuesta táctica para afrontar una situación coyuntural a la espera de que los tiempos y las alianzas pudieran cambiar.

La segunda, por el contrario, defendía que NaBai era una apuesta estratégica, construida para dar respuesta al que era (y sigue siendo) el sector mayoritario del abertzalismo y el vasquismo en Navarra: el de quienes ya no se sentían cómodos ni representados por un partido y querían una nueva manera de actuar en política. El de quienes estaban cansados del enfrentamiento constante, del ruido y la bronca que caracterizaban a la política vasca en general, y a la navarra en particular. El de quienes querían construir a partir del respeto y del reconocimiento de la pluralidad y la complejidad de una sociedad como la navarra, en pleno siglo XXI. El de quienes apostaban de verdad por una nueva cultura política que debíamos construir en el día a día entre todos y todas, con la colaboración de la ciudadanía, pero demostrando que éramos nosotros y nosotras los que podíamos cambiar en primer lugar.

La ilusión que consiguió generar NaBai en tantos miles de navarros y navarras demostró que NaBai era mucho más que una unión temporal de partidos. NaBai se había convertido en un movimiento social que reclamaba nuevas soluciones y nuevas formas de hacer política. Algunos dirigentes de los partidos de NaBai, conscientes de que eran el sector minoritario de la nueva criatura y de que podían perder el control de lo que habían ayudado a crear, se asustaron. A partir de ese momento, los problemas derivaron en una bronca constante para tristeza, desilusión y desánimo de muchos de quienes habían confiado en la nueva fórmula. Algunos de los dirigentes que habían propugnado el cambio se mostraban, a la hora de la verdad, incapaces de cambiar ellos mismos.

En esta coyuntura nace Geroa Bai, recogiendo el guante de la NaBai que pudo ser y no fue, libre ya del peso de quienes querían una simple unión táctica y no dejaron que NaBai creciera y desarrollara toda su potencialidad. Geroa Bai tiene el reto y al mismo tiempo la gran oportunidad de recuperar la confianza de quienes una vez se ilusionaron con el proyecto pero se sintieron defraudados con el resultado. Geroa Bai tiene la oportunidad de impulsar una nueva forma de hacer política, propia del siglo XXI, tal y como quiso hacer la primera NaBai. Porque todas las sensibilidades políticas que estuvieron presentes en el nacimiento de NaBai lo están también en Geroa Bai.

Geroa Bai se presenta a las elecciones del próximo 20-N con renovada esperanza. Nos gustaría transmitiros la ilusión con la que estamos trabajando en Geroa Bai porque la alegría ha regresado otra vez a muchos rostros que habían perdido la sonrisa en los últimos tiempos. El objetivo de Geroa Bai no es otro que consolidar las bases de un futuro diferente para Navarra, pero queremos hacerlo desde nuevas maneras políticas y para ello es necesaria la participación de todos aquellos que crean que ese futuro es posible, porque el trabajo no termina el 20-N, pero es mucho lo que los abertzales y vasquistas de Navarra nos jugamos en las próximas elecciones.

Read Full Post »

Hace ya más de un año (concretamente el 26 de septiembre de 2010) publiqué un texto en el que me refería al Acuerdo de Gernika y la oportunidad o no de buscar atajos en la resolución del problema de la violencia. Aunque el texto se centra en aquel momento y el tiempo pasa muy rápido, más en política, creo que lo fundamental del texto sigue teniendo vigencia. Por ello, he querido rescatarlo y volverlo a traer aquí, en este nuevo contexto político.

Parece que el movimiento iniciado por Batasuna sigue avanzando y hace pensar en que esta vez sí puede ser la de verdad. Ayer Aralar se sumaba al acuerdo entre EA y Batasuna y fijaban un texto por un “Escenario de paz y soluciones democráticas”.

Entiendo los esfuerzos que se quieren hacer para que esta sea la definitiva y dejemos atrás la época en la que había unos iluminados que creían tener licencia para matar en nombre de unas ideas y de un pueblo. También entiendo que hay que estar en la foto, si esta vez es la de verdad, para no quedarse relegado en el nuevo escenario que se abra tras el abandono de las armas por parte de ETA. Sin embargo, no me gusta ver cómo nuevamente es la Izquierda Abertzale Oficial la que marca el ritmo, el contexto y hasta los términos empleados en un Acuerdo.

Intuyo que lo que se ha valorado es que para animar a la banda terrorista a dar el paso que todo el mundo espera había que hacer alguna concesión o dar algún paso desde las fuerzas nacionalistas. El texto acordado recoge un timing muy claro, en el que un gesto de ETA es seguido por otro del Estado. Puede parecer razonable y hasta puedo compartir el hecho de que habría que derogar la Ley de Partidos y que el trato a algunos presos condenados por delitos de terrorismo roza situaciones de escasa humanidad. Sin embargo, creo que hemos vuelto a caer en la trampa de admitir que existen violencias y violencias y que abandonada la Violencia con mayúsculas, los asesinatos, se puede avanzar en una primera concesión (la derogación de la Ley de Partidos para que Batasuna pueda presentarse a las elecciones de 2011), y eso es un error. No me parece que acordar algo con Batasuna simplemente con la esperanza de que el proceso vaya a salir bien sea un acierto. Porque, ¿qué pasaría si el Estado no entra al trapo y no legaliza a Batasuna? ¿Mantendría ETA la “tregua”? ¿Seguiría el proceso adelante? ¿Y qué haría Batasuna si ETA abandonara la “tregua”?

“La desaparición de todo tipo de amenazas, presiones, persecuciones, detenciones, y torturas contra toda persona por razón de su actividad o ideología política” y hablar de presos y exiliados de un “conflicto político” son expresiones e ideas, a mi modo de ver, que suponen una excesiva concesión a ETA. El texto está redactado de modo que las acciones violentas de ETA y las acciones del Estado se ponen al mismo nivel, como parte de un conflicto en el que hay dos bandos enfrentados en una lucha ya histórica. Se trata de la fantasía del conflicto vasco elaborada por Batasuna y que ha sido refrendada por EA y Aralar en el presente Acuerdo. Analizar el problema de la violencia de ETA desde posiciones de conflicto político entre dos pueblos es algo que está totalmente fuera de la realidad hoy en día.

ETA considera, afirma hoy la prensa, que el “escenario básico para que el proceso sea viable” es “que se tomen las medidas necesarias para que todos los agentes puedan actuar en igualdad de condiciones, que se establezcan los derechos civiles y políticos, que se desactiven los castigos añadidos impuestos a los presos políticos vascos y que, en general, se desactive toda situación de presión, injerencia y violencia”. ETA se retira, pero sigue ahí hasta que se den las condiciones que ellos estiman “básicas” para que el proceso siga adelante. Por tanto, ¿qué ha cambiado, me pregunto yo, salvo la urgencia de Batasuna por concurrir a las elecciones de 2011?

Hace no mucho escuchaba a un líder político de Aralar hablar de que ETA debía anunciar un cese de la violencia, de manera unilateral y “sin contrapartidas”. Sin embargo, el texto acordado con Batasuna contempla importantes contrapartidas al abandono de la violencia por parte de ETA, algunas de las cuales no esperan siquiera al cese de todo tipo de violencia. Me ilusiona pensar que el fin del terrorismo está cerca porque el fin de la violencia permitirá que podamos expresar libremente nuestras opiniones y nuestros proyectos de futuro, pero creo que acordar algo antes de tener ningún tipo de garantía ha sido un error.

Read Full Post »

Nada cambio si tú no cambiasNavarra vive desde hace ya unas décadas un peculiar sistema político basado en el enfrentamiento y la exclusión de una parte de su ciudadanía. Como si de una reedición del régimen de la Restauración se tratara (salvando ciertas distancias, evidentemente), existen fuerzas perfectamente instaladas en el sistema, que controlan todos los resortes del poder (con su dosis de caciquismo foral), que excluyen a quienes piensan de forma diferente, y que refuerzan su posición gracias también a la acción radical (y violenta en algunas de sus manifestaciones), de determinadas fuerzas políticas antisistema. La necesidad de defender a Navarra que esgrimen unos o la autoidentificación de los otros como vanguardia de la lucha contra el régimen son ideas que les permiten justificar, sin necesidad de más explicación, el papel que desempeñan los primeros (UPN, PP y, desde hace un tiempo, también PSN) y los segundos (Batasuna y ahora Bildu). El resultado de este enfrentamiento no es otro que la perpetuación del sistema, del régimen de exclusión de la Navarra plural, de la Navarra real, cansando, desmovilizando y desilusionando a quienes quieren construir en lugar de destruir, convivir en lugar de convertir.

Dentro de esas reglas de juego, unos y otros quieren perpetuar el status quo para que nada cambie: los primeros porque están muy cómodos gestionando el poder y gobernando desde, por y para su propio espacio político, para sus navarros y navarras de bien; y los segundos porque para defender su propio chiringuito y su propia razón de ser necesitan un enemigo al que enfrentarse, que les responda con dureza y contra el que seguir dirigiendo (en su papel de vanguardia) al “pueblo oprimido”. Lo de siempre, vaya, la ya conocida (y fracasada, por cierto), acción-represión-acción, que tanto daño nos ha hecho.

Unos y otros quieren impedir que la ciudadanía vea como una fuerza útil a quienes trabajan por cambiar realmente la situación. Más de una vez, durante la pasada legislatura, ANV votó junto a UPN en el Ayuntamiento de Pamplona (y lo hemos vuelto a ver en la presente con motivo, por ejemplo, de la dirección del Gayarre). A Bildu no le interesa que se vea que NaBai (buscando el acuerdo con PSN e I-E) es una herramienta útil para un cambio real, para la esperanza en un futuro distinto.

UPN y Bildu se necesitan y darán muestras públicas de su respectivo odio porque es la mejor forma de llamar la atención de los medios de comunicación y del electorado, la mejor manera de lanzar un mensaje sencillo que llegue a las tripas y que oculte a la ciudadanía el hecho de que el cambio no llegará de ese enfrentamiento estéril que cuenta ya con décadas de fracasos para el abertzalismo y el vasquismo navarros, sino del entendimiento y respeto entre diferentes, desde la búsqueda de puntos de encuentro en los problemas reales de la población.

Bildu enarbola ahora el mensaje de la “unidad abertzale” e invita a participar en una nueva coalición a Aralar y PNV (sí, también a ese PNV que si va con otros es despreciable, pero si va con ellos es estupendo). La oferta no se ha dirigido a NaBai porque el objetivo de Bildu en mayo y ahora es destruirla, acabar con la única fuerza que puede hacer que las cosas y la manera de hacer política cambien en Navarra. En mayo Bildu convenció a algunos líderes de EA de Navarra y ahora ha hecho lo mismo con unos pocos (¿dos?) líderes de Aralar de Navarra.

La IAO, Batasuna, representa un proyecto diferente, que responde a una cultura política muy suya (y muy vieja, por cierto), que no está dispuesta a debatir y que simplemente exige a los demás que acepten sus planteamientos y se sumen a su último proyecto con sus condiciones, pasando por el aro. La pregunta es evidente: juntos, ¿para qué? Y la respuesta, aún lo es más. Grandes afirmaciones vacías como las de Urizar de «vamos a ir a Madrid para decirles que queremos dejar de ir» son una muestra clara del para qué de Bildu: para volver a los años 80 y 90 y que nada cambie (salvo quemar a EA y Aralar por el camino); para seguir con políticas antiguas que han dado lugar a muchos momentos históricos, pero sin resultado alguno. Volver a pasar por lo mismo no parece una buena idea, menos aún en esta situación de crisis. Por ello, como decía un amigo hace poco, NaBai (con el nombre que haya que darle ahora) es más necesaria que nunca.

Read Full Post »

Puede parecer muy melodramático pero el 3 de septiembre la militancia de Aralar rubricó el primer paso hacia el fin de esta formación política. Hace diez años un grupo de personas, que constituían una corriente de opinión dentro de Batasuna, dieron el atrevido paso de crear este partido. Ilusionaron a otras personas que se comprometieron con la propuesta y consiguieron el respaldo de importantes sectores ya que era la primera vez que una opción abertzale y de izquierdas hacía una puesta seria y realista de ruptura con las estrategias violentas y vanguardistas.
Esa acción política ha tenido sus altibajos y ha cometido errores, algunos de ellos fruto de su implantación descompensada en la CAV y en Navarra. Personas con más capacidad de análisis aportarán los estudios que lo expliquen, pero mi opinión es que en esta situación ha tenido mucho que ver la poca capacidad que ha habido en Euskadi de construir una opción política propia ya que continuamente se ha mirado qué hacía la Izquierda Abertzale Oficial, pero también a las desacertadas coaliciones electorales con Ezker Batua, Zutik y EA, que buscaban más disimular la debilidad que ofertar una propuesta política seria ante el electorado.
Por el contrario, en Navarra ha habido más acierto y la muestra de ello es Nabai. Otra apuesta arriesgada ya que supuso que cuatro partidos políticos de línea política diferente colaboraran en construir un proyecto conjunto que ilusionó a tanta gente que la convirtió en la segunda fuerza política de Navarra en 2007. Tan solo el miedo del PSN, y sus intereses mundanos, impidieron que se produjera un cambio institucional que iniciara el cambio político que muchas personas demandan en Navarra. Se podrá alegar que la Izquierda Abertzale Oficial estaba ilegalizada y por tanto el electorado afín a esta opción política pudo votar a Nabai. Pero tan innegable como que esto sucedió es que Nabai ha sido la opción de corte abertzale que más apoyo ha recabado en las últimas elecciones autonómicas aguantando la incomprensible salida de EA y la más entendible de Batzarre.
Y precisamente esta coyuntura política es la que hace poco entendible la decisión tomada por la asamblea de afiliados de Aralar de presentarse a las elecciones de España con los partidos que forman parte de Bildu en un intento de salvar al partido en la Comunidad Autónoma. Porque por primera vez no se ha arriesgado sino que se ha apostado por volver a estrategias del pasado. Seguramente conseguirán que el número de votos a Bildu incremente, y puede que el dirigente que en la asamblea de Aralar defendió que la presencia de este partido será un garante para el cumplimiento del Acuerdo de Gernika se lo crea pero el desconcierto de la militancia de Navarra y de muchas personas que confiaron en la propuesta para mayo es evidente, por mucho que se quiera ocultar acusando a PNV o a los independientes.
Retomo una idea que estuvo presente en la asamblea. El cada vez más cercano fin de ETA y la cada vez más creíble apuesta de la Izquierda Abertzale Oficial por la utilización exclusiva de vías políticas van a traer una nueva composición del nacionalismo vasco. Pero no hay que confundir lo que posiblemente sucederá con que ya esté pasando. Los tiempos en política son importantes y precipitarse puede ser un error. Nos encontramos ante una propuesta política que defiende la participación en el Congreso sólo en temas que “afecten al pueblo vasco”, que diluye los diferentes ámbitos de decisión y que prioriza la construcción de frentismos en lugar de opciones políticas innovadoras y con verdaderas propuestas para construir y no para vencer. Y todo suena a rancio y manido.
Una propuesta como esta cierra el círculo del proceso iniciado en el ámbito sociológico que se identifica con posiciones abertzales y de izquierdas en lugar de abrir las puertas a un cambio constructivo y con futuro. Somos muchos los que creemos que hay que seguir firme en la apuesta por una izquierda abertzale civil y abierta y estamos convencidos que esa apuesta no es volver a “la casa del padre”. La experiencia nos ha mostrado que no ha sido posible renovarla desde dentro y la actualidad nos muestra que aún no están lo suficientemente maduros para sumar y abrirse. Porque integrarse en una opción política en la que participe la Izquierda Abertzale Oficial aferrada a fórmulas del pasado solo traerá consigo la asimilación.
¿Será Zabaltzen la llave que permita que siga abierta la puerta al cambio político?

Read Full Post »

Older Posts »

A %d blogueros les gusta esto: