Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 18 agosto 2010

Hace unos días, Yolanda Barcina hizo unas declaraciones sobre los festejos taurinos que le han supuesto algún que otro tirón de orejas incluso de medios cercanos como el propio Diario de Navarra. La alcaldesa de Pamplona y líder de UPN se permitió afirmar que quien no defienda la tradición taurina de Navarra “no defiende verdaderamente nuestra tierra”. Creo que puede ser excesivo pensar que se trate de unas declaraciones medidas que pretendan dar a Barcina una mayor notoriedad (por aquello de que una por una que hablen de mí, aunque sea bien) visto que no recupera la ventaja que tiene Uxue Barkos en todas las encuestas del CIS y previendo que tampoco su recorrido por las fiestas patronales de las distintas localidades navarras le vaya a dar demasiados réditos.

Siempre ha creído que la identificación de las corridas de toros con cuestiones identitarias de la idea de España, y de Navarra en este caso (de las “tradiciones de la tierra” como dicen algunos), respondía más a intereses del nacionalismo español que a necesidades del nacionalismo catalán, y es ahí donde hay que ubicar las palabras de Barcina. Ella, como dirigente de UPN, y candidata a ser la Presidenta de la Comunidad tiene claro qué es lo que deben pensar los navarros y navarras de bien y cuáles son las tradiciones buenas y cuáles las no tan buenas o contaminadas. No es algo nuevo en Barcina, sino que responde a una manera de pensar muy propia del navarrismo, muy aficionado desde hace muchas décadas a fijar cuál es el discurso oficial sobre la identidad de Navarra marcando una frontera entre buenos navarros y malos navarros, entre personas de bien y “revolvedores”.

Se trata de una actitud muy propia de viejos nacionalismos y que el navarrismo (como buen nacionalismo español excluyente que es) ha perfeccionado desde sus años de gloria bajo el régimen franquista. Las palabras de Barcina me volvían a traer a la cabeza algo que escribí con motivo de la última reforma del Amejoramiento que se ha llevado a cabo:

“Hoy, como hace 28 años, el navarrismo […] ha escenificado cuál es LA IDENTIDAD de Navarra y quiénes son sus intérpretes, obviando y marginando a quienes piensan diferente y, por si acaso, también a quienes piensan parecido.

El bien de Navarra debe prevalecer incluso contra el criterio de los navarros y navarras. Para evitar que éstos puedan equivocarse el Oráculo foral (el Gobierno de Navarra) debe permanecer a salvo, lejos del nacionalismo vasco. Ésta, y no la libertad, ha sido siempre y desde siempre la regla básica de todo buen navarrista. El respeto a la voluntad de los navarros se puede sacrificar cuando de lo que se habla es del ser de Navarra”.

Estas palabras sirven para explicar las declaraciones de Barcina porque lo que ella ha dicho no es sino un ejemplo más del verdadero sentido que el navarrismo da a la palabra “libertad”: hacer lo que se debe hacer siguiendo las directrices que marca la verdadera y única identidad de Navarra (y/o España). Más vale que les tenemos a ellos para decirnos qué, cómo y cuándo hacer, no fuese que, perdido el rumbo, nos diera por cometer el tremendo pecado de pensar algo distinto.

Anuncios

Read Full Post »

En estos últimos días ha habido algunas noticias que me parecen importantes, pensando en lo que pueda ocurrir en Navarra en 2011 y no me refiero al estudio del CIS. Cronológicamente, la primera de ellas es la dimisión en bloque del equipo de gobierno de Olazagutía por las presiones recibidas desde la Izquierda Abertzale Oficial. La segunda y la tercera son la baja del partido de los 3 ediles de EA de Etxalar (y otros afiliados) pos discrepancias con el acuerdo con Batasuna y la negativa de Aralar a llegar a algún tipo de acuerdo con la IAO de cara a las próximas elecciones.

La primera de las noticias nos permite constatar una realidad presente en toda la geografía navarra (e imagino que también en la CAV) como es la imposibilidad de trabajar con Batasuna o la Izquierda Abertzale Oficial. La presiones que denunciaron los ediles de Olazagutía no son una excepción, sino que es la norma general de cómo está trabajando la IAO en todos aquellos municipios donde tiene representación o presencia. Son muchos los cargos públicos y colaboradores de NaBai o de candidaturas independientes cercanas a NaBai que han visto lo difícil que es hacer política en sus pueblos cuando en frente se han encontrado con personas que no han querido hacer pueblo y construir sino destruir NaBai a cualquier precio, traicionando incluso las ideas que dicen defender. La visceralidad con la que la IAO ha hecho oposición en muchos lugares ha hecho que gestionar un Ayuntamiento haya sido más que complicado. Imagino perfectamente lo que han tenido que sufrir estos concejales y me solidarizo con ellos, lamentando, pero comprendiendo y compartiendo su decisión.

Esta es la realidad que vive Navarra, la Navarra real, la de verdad. Por eso, cuando por los titulares de la prensa uno se entera de que formaciones como EA han llegado a acuerdos con Batasuna o que Aralar acude a su llamada para mantener conversaciones, dan ganas de tirar la toalla. El pecado de Batasuna no es la violencia de ETA, sino la suya propia, la violencia que ejercen en el día a día allí donde están cuando no respetan al vecino por pensar de modo diferente y llenan un pueblo de pintadas o lo empapelan con carteles de robasillas, etc., etc., etc.

Sinceramente, nunca he entendido por qué hay quien sigue escuchando a Batasuna o pensando que algún día cambiarán cuando el día a día de cada municipio nos demuestra que la realidad es bien distinta. La situación no es sencilla para NaBai, ya que probablemente no se pueda hacer otra cosa que denunciar lo injusto y escasamente democrático de normas como la Ley de Partidos. Pero el problema es que cada vez que lo hacemos recibimos las críticas y descalificaciones no solo de socialistas y populares, sino sobre todo, y con especiales ganas, de la propia Batasuna. Cuando hay quien afirma que en un futuro la izquierda abertzale está llamada a reunificarse el pensamiento que se me viene a la cabeza es que yo no quiero estar ahí y que si llega el día tengo claro que me iré a casa. No sé valorar qué porcentaje de los militantes de EA y Aralar está tan cansado como yo de esta situación, pero parece que, por las noticias que llegan de Olazagutía, Etxalar y otros lugares, no son pocos.

Y si esto es así y es mucha la gente que está cansada de la actitud de Batasuna, no parece que pueda ser mucho el coste político de decirles que no hay nada de lo que tengamos que hablar mientras no caminen únicamente por vías políticas. Porque, además de la violencia de las armas ejercida por ETA (en la que Batasuna sabrá si tiene algo que decir o no), hay otras violencias, como las sufridas por los ediles de Olazagutía y de otros muchos pueblos de Navarra (y de la CAV) que también deben ser abandonadas por quienes las ejercen antes de empezar a hablar. Mientras esto no quede claro y se les siga tendiendo la mano, la factura, como bien sabe Batasuna, la pagará NaBai, y los militantes, los simpatizantes, los colaboradores y los propios partidos de NaBai seguirán sufriendo un desgaste que no merecen.

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: