Debo reconocer que en esta ocasión el Navarrómetro me dejó un tanto indiferente. No sentí ni frío ni calor ante unos números, en cuanto a la composición del Parlamento, que mantienen a grandes rasgos la foto actual. A veces esperamos que una encuesta o unas elecciones den un vuelco a la realidad, pero ésta se resiste y no se deja así como así.
Pensé en esperar a ver cómo valoraba los resultados cada cual. Tal y como ocurre después de una jornada electoral también en el Navarrómetro todos, o casi todos, salían, en su opinión, bien parados.
UPN, en una de esas salidas facilonas a las que nos tiene acostumbrados, afirmó que lo que realmente importaba era que ellos seguían siendo la primera fuerza en Navarra. No sé, tal vez es que lo habían llegado a dudar en algún momento después de ver el éxito cosechado por el PP en las elecciones europeas.
Algún líder de NaBai afirmó sentirse “ilusionado” con los resultados, ya que sólo ellos conseguían subir en número de representantes, aparte del PP, claro está. Los datos del Navarrómetro no hacían sino confirmar que la fórmula de NaBai funcionaba.
En cuanto al PSN, uno de los que en mi opinión salían peor parados en la foto, aseguraba que el Navarrómetro arrojaba “datos positivos y grandes expectativas” como fuerza política “en crecimiento”. A pesar de ello, seguía como tercera fuerza política en Navarra, demostrando que su política de acercamiento y seguidismo de UPN no le lleva a luchar con los regionalistas por ser la primera fuerza de Navarra. El proyecto de lograr la alternancia con UPN en 2011 al mejor estilo del bipartidismo liberal del siglo XIX se venía abajo, reservándoles para el futuro el papel de segundón.
CDN, partido que veía como se confirmaban sus peores expectativas, reconocía que aunque no fuese más que una encuesta más, lo cierto era que no arrojaba “buenos resultados”. La formación iba a “hacer una reflexión sobre la situación que se abre a partir del Navarrómetro” con la intención de “seguir trabajando por una opción centrista, moderada y defensora de Navarra”.
IUN dijo estar “moderadamente satisfecha” por mantener los resultados de 2007, tal vez porque confiaban en que tras más de dos años y medio desde los últimos comicios ya se hubiera olvidado que fueron unos muy malos datos electorales, tras perder la mitad de los apoyos logrados en 2003.
En cuanto al PP, tal vez fuese el partido que lo tenía más fácil, ya que sólo podía subir, al no tener presencia en el Parlamento navarro. En declaraciones de sus líderes, tras resaltar ese hecho, consideraban que los 5 parlamentarios que les adjudicaba el Navarrómetro eran “un buen resultado” que les reafirmaba “en la creencia de que tenemos un importante apoyo dentro de la sociedad navarra”. Crecidos como están, creían que los 5 parlamentarios eran el “suelo” a partir del que crecer.
Reacciones, en general, esperables y poco originales donde cada cual afirma ver lo que quiere que los que les escuchamos creamos que creen.
Hoy lunes un medio digital claramente alineado con la derecha navarra (navarraconfidencial.com) publica su valoración y análisis de lo que según ellos se desprende del Navarrómetro. Curiosamente (o no) ha sido el primer texto que me ha provocado una sonrisa. La razón no es otra que ver cómo un medio como este se dedica a destacar en el primer párrafo de su análisis “el absoluto ‘bluff’ del posible castigo electoral al PSN (o premio para Nabai) a consecuencia del denominado ‘agostazo’. Nabai crece apenas un 0,2% en intención de voto y el PSN no sólo no es castigado, sino que es levemente premiado al crecer incluso por encima de la coalición nacionalista (un 0.7%)”.
Cuando el vocero del rival se dedica a decirte que estás haciendo las cosas bien es cuando más motivos hay para pensar que las estás haciendo realmente mal.
A diferencia de lo que podría parecer, en el futuro cercano de Navarra el escenario que importan realmente a la ciudadanía navarra no es el que se dé en 2012, centenario de la conquista de Navarra por Castilla y de la batalla de Las Navas de Tolosa. 2012 dará para que unos y otros digan lo de siempre sobre lo que somos o dejamos de ser, tan seguros como están de ello sin preocuparse por preguntarnos al respecto. Algo hablé ya sobre este tema hace unos meses:
Desde las posiciones políticas defendidas por personas como Víctor Pradera y otros, el navarrismo se ha ido consolidando como una variante del nacionalismo español con una fuerte dosis de anti-vasquismo. Podríamos poner numerosos ejemplos de los años 20 y 30, antes de la Guerra Civil; muchos más todavía de los años 40, 50, 60 y 70, en pleno franquismo; de los 80 y 90, ya en plena democracia; o también de esta primera década del siglo XXI.
![esperanza_aguirre_sanidad_publica[1] esperanza_aguirre_sanidad_publica[1]](http://erreniega.files.wordpress.com/2009/10/esperanza_aguirre_sanidad_publica11.jpg?w=210&h=154)
UPN y PSN siguen desarrollando
La manifestación contra la Ley del aborto convocada para hoy en Madrid va a contar con el respaldo y la presencia de la Iglesia católica y de varias organizaciones pro-vida, además de algunos representantes y dirigentes del PP, con José María Aznar y Esperanza Aguirre como figuras destacadas. No me interesa entrar a valorar la cuestión de la propia Ley, sino que quiero fijarme en otros aspectos colaterales, podríamos decir, pero que creo que políticamente tienen su importancia.
La trayectoria política de Mariano Rajoy podría describirse de muchas maneras distintas. “A quien cierne y amasa de todo le pasa” es una frase de la sabiduría popular que podría resumirla bastante bien. Sin embargo, hay otra, “hay hombres que nacen con estrella y otros que nacen estrellados” que también podría explicar lo que le ocurre a don Mariano.
“Fragmentos del centro-derecha navarro”, es el título de un artículo interesante que publicaba Diario de Navarra el domingo 4 de octubre. Interesante por lo que decía, pero sobre todo por lo que no decía.